"Fallaron todos los órganos": el relato de Christian Petersen sobre su colapso en el Lanín
El chef rompió el silencio y reflexionó sobre lo que le ocurrió en la Patagonia.
Christian Petersen rompió el silencio y brindó una extensa entrevista para diario La Nación, donde relató cómo fue su experiencia en el volcán Lanín, donde el 12 de diciembre pasado sufrió una descompensación que derivó en una falla multiorgánica, que lo dejó 26 días en terapia intensiva.
Cuando le preguntaron cómo surgió la idea de escalar el volcán patagónico, el chef reveló que se trató de una decisión casi impulsiva, atravesada por un momento personal y emocional muy delicado: "Fui a eso, a probarme con el Lanín. Yo no lo conocía".
Aunque aclaró que entrenaba todos los días y que el desafío no estuvo ligado a una falta de preparación física, reconoció que atravesaba una etapa de enorme desgaste. Venía de la muerte de un socio muy cercano, de situaciones de extrema tensión laboral y de un alto nivel de estrés. "Estaba reestresado... se me hizo un combo medio explosivo", explicó, y sumó que suele sufrir ataques de pánico, especialmente cuando permanece mucho tiempo rodeado de gente.
En esa línea, reveló que lo que imaginó como una experiencia íntima y silenciosa fue exactamente lo contrario. "Parecía la 9 de Julio", describió al encontrarse con una gran cantidad de personas durante el ascenso. Intentó subir en soledad para preservar el silencio, pero al llegar a la base se encontró con unas 40 personas y un refugio compartido. Esa noche sintió una fuerte sensación de encierro y decidió no continuar hacia la cumbre. "No es lo que yo me imaginaba", afirmó.
Al día siguiente inició el descenso, una decisión que describió con alivio y felicidad. "Bajé corriendo, feliz", contó. Sin embargo, esa exaltación llamó la atención del personal que lo asistió en la base. Tras ser evaluado, fue trasladado al hospital, donde se activaron las alarmas médicas.
Según explicó, el diagnóstico fue consecuencia de una combinación de factores. "Se juntaron varias causas", señaló. Entre ellas, una intoxicación sufrida semanas antes en Brasil -posible dengue o zika-, un virus que le había provocado inflamación en el corazón y una neumonía en proceso de resolución. A eso se sumaron el estrés acumulado y la exigencia física de la montaña. El descenso acelerado terminó de desencadenar una arritmia severa. "Me bajan a cero, el corazón se relajó y ahí fallaron todos los órganos", relató. Fue intubado y permaneció en terapia intensiva mientras los médicos trabajaban para estabilizarlo.
Tras recibir el alta, Petersen contó que la recuperación fue lenta y compleja. "Estaba al 5% de lo que soy físicamente", dijo, mencionando su dificultad para caminar y temblores en las manos. Perdió cerca de 18 kilos y debió iniciar un proceso de rehabilitación muscular y neurológica. Actualmente, explicó, se encuentra alrededor del 20% de su capacidad física y mejora "casi un 10% por semana".
En medio de ese proceso, también se refirió a las versiones que circularon tras su internación y expresó su enojo por algunas especulaciones. Apuntó contra una periodista que habló "todo en potencial" y consideró que se cruzó un límite al vincular su cuadro con supuestos consumos. "Se mete con la vida privada. No me conoce", remarcó. Si bien reconoció que la exposición es parte de su trabajo, admitió el desgaste que generan estas situaciones: "La duda está y es un embole".
Hoy, en plena recuperación, Petersen aseguró que la experiencia también trajo cambios positivos: redujo su ritmo laboral, se toma los fines de semana, entrena en su casa acompañado por sus hijos y prioriza el tiempo personal y familiar. "Creo que estoy mejor que antes", reflexionó. Y cerró con una frase que sintetiza el aprendizaje que le dejó el episodio: "No tengo más rueda de auxilio".















